Santo Domingo, Rep. Dom.
por Junior Capsula 829-260-6213
Nota de Yasmel Bueno de Red de Comunicadores.

El Instituto Duartiano hace del conocimiento de la opinión pública nacional que en esta misma fecha ha procedido a someter a la acción de la justicia al comunicador Álvaro Arturo Arvelo Aybar, por incurrir en la comisión de infracciones graves al hacer imputaciones que atacan de manera grosera la buena fama de la digna figura, la imagen, memoria y el honor del Padre de la Patria y Fundador de la República, Juan Pablo Duarte, en ocasión de intervenir en la realización del programa denominado “El Gobierno de la mañana que se difunde por la radioemisora Z-101.

El señor Arvelo Aybar, profana el nombre del patricio y se abalanza contra su obra y su buen ejemplo, recurriendo a la vulgaridad y al empleo de un lenguaje soez, impropio de quien hace uso de un medio de comunicación social que, como la radio, está revestido de un especial interés social y tiene como función contribuir al fortalecimiento de la integración nacional, a la forma de convivencia humana pacífica, el respeto a los principios de la moral social, la dignidad humana, los vínculos familiares y exaltar los valores de la nacionalidad dominicana.

El Instituto Duartiano deplora la bochornosa difusión que hiciera el referido comunicador contra quien, como Juan Pablo Duarte, tiene el reconocimiento del concierto las naciones y los estados de todo el mundo, así como la más elevada acreditación de los historiadores, escritores y figuras de la vida dominicana de reconocida e irreprochable capacidad y honestidad profesional, quienes ven en la figura de Duarte al forjador de patria, fundador de la República, tributándolo por ser titular de la más acabada conducta pública que hombre alguno haya exhibido en la República Dominicana.

La Constitución dominicana establece en la parte capital de su artículo 75 lo siguiente: “Los derechos fundamentales reconocidos por esta Constitución determinan la existencia de un orden de responsabilidad jurídica y moral, que obliga la conducta moral del hombre y la mujer en sociedad”.

Según las leyes dominicanas, tanto la constitución, las telecomunicaciones, y el reglamento de espectáculos públicos y radiofonía, establece sanciones como la prisión de seis días a tres meses de prisión, así como la suspensión de aparición pública por período de 30 días, a partir de la notificación de la resolución.

El Instituto Duartiano cifra la esperanza en el sentido de que tanto las autoridades del Ministerio Público, como las autoridades judiciales y el Presidente de la Comisión de Espectáculos y Radiofonía harán las actuaciones que la sociedad espera en un caso tan execrable como éste.


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